MUNICIPALISMO Y TALAVERA DE LA REINA

Mucho se ha hablado últimamente de la situación de Talavera de la Reina dentro de la Comunidad Autónoma a raíz del supuesto ostracismo y la marginación a la que ha sido sometida la ciudad desde las distintas administraciones. Tres manifestaciones y un pacto por la recuperación de Talavera y Comarca después, la conmemoración del XL aniversario de la Constitución Española de 1978 pone de nuevo de relieve la reconfiguración territorial del Estado y, dentro de él, el de la propia situación de nuestra localidad dentro del conjunto autonómico y estatal.

Este tema, de gran actualidad debido al discurso de los nuevos actores políticos que han desechado por completo la realidad de la historia constitucionalista de nuestro país a base de discursos centralizadores y nacionalizadores de nula credibilidad, y con escasa argumentación, está polarizando de nuevo a una sociedad que acaba de sufrir una crisis económica reciente y que adolece de una falta de memoria a largo plazo que le permita reconsiderar su decisión a la hora de acercarse a las urnas. Las nuevas generaciones, aquellas que no han vivido la posguerra, el régimen franquista ni la transición, desconocen prácticamente la larga tradición constitucionalista que nació en 1812 y que tiene como último acto ejemplarizante el referéndum del 6 de diciembre de 1978.

Por esto motivo, y debido a mi participación en un homenaje reciente que se ha realizado a todos los alcaldes y concejales constitucionalistas de la democracia en nuestro vecino pueblo de Alcaudete de la Jara, compartí con los presentes una reflexión sobre algunos de los principales preceptos que guarda la carta magna que nos rige: el principio de igualdad, la solidaridad entre territorios, el reparto de la riqueza y la autonomía de los municipios.

Aunque estos ejes vertebradores de la sociedad española actual están diseminados dentro del artículado del texto constitucional y se consideran como fundamentales, puse de relieve que debido a la actual situación de despoblación que se está desarrollando en la zona occidental de Toledo –y dentro de ella Talavera de la Reina y Alcaudete-, muchos de ellos se encuentran en entredicho. El principio de autonomía municipal –que tanto tiempo nos llevó conseguir- conllevó la asunción de una serie de competencias que permitieron dotar de unos servicios básicos a la ciudad, pero que debido al actual movimiento de población hacia zonas con más posibilidades laborales y dotadas de mejores comunicaciones (véase el eje Toledo-Madrid o el corredor del Henares de Guadalajara) puede que un futuro próximo sea esquilmando.

La despoblación conlleva problemas de recaudación municipal orientados al mantenimiento de estos servicios mínimos. Esta situación puede arrastrar que ciertas competencias básicas del municipio se vean en la tesitura de su devolución a las administraciones autonómicas o incluso al gobierno central, lo que a su vez pone en cuestión el principio constitucional de autonomía del municipio, la solidaridad entre territorios, el reparto de la riqueza y la igualdad de todos los españoles. Se daría entonces un proceso de recentralización y dependencia de otras administraciones que es, precisamente, lo que partidos de nuevo cuño están intentando llevar a cabo a través del discurso de la eliminación de las Comunidades Autónomas, Diputaciones y la propia autonomía municipal.

Si después de 206 años de constitucionalismo está en cuestión el ordenamiento territorial y administrativo del país, creo que es debido a la mala gestión de los recursos que se ha realizado por parte de los individuos encargados de la misma en las Comunidades Autónomas y los municipios que las integran, donde el principio de igualdad, solidaridad y reparto de la riqueza no se ha desarrollado plenamente. Con esto quiero decir que el problema actual no reside en la configuración de entes territoriales como Castilla La Mancha o Talavera de la Reina, sino que el mismo se encuentra en el cómo y quién ha gestionado los recursos de estos dos organismos territoriales durante los últimos 40 años y más allá, lo que ha terminado por arrastrar a la ciudad de Talavera de la Reina a la coyuntura actual.

Artículo de Opinión – David Morales Díaz

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